martes 24 de noviembre de 2009

Revelación I

Como una epifanía proveniente del espacio sideral, hablando con una amiga por fin descifré el misterio. No es que yo me haya vuelto una loca posesiva de un día para el otro y ahora me reviente la paciencia no vernos tan seguido. No. Es que en ese entonces nos acechaba la gripe A con sus gloriosas suspensiones de entrenamientos y partidos, con el bendito cierre de boliches y bares, y con las renegadas recomendaciones de quedarse en casa. Y he aquí el origen de todos los males que embisten violentamente mi miserable vida sentimental.

Si yo hubiera sabido que los días compartidos (y digo días, no noches) se iban a terminar junto con la influenza H1N1, tal vez no me hubiera enamorado tanto. O al menos le hubiera propuesto, a tiempo, irnos al otro hemisferio a seguir el invierno pandémico. Pero no, acá estoy, esperando que el dengue ataque las canchas con todo, que llegue un nuevo invierno, una guerra civil, un estado de sitio, ALGO que nos salve del naufragio al que estamos condenados.

domingo 8 de noviembre de 2009

Hablemos claro

Si la pregunta es "¿Qué estudiás?", la respuesta "Ingeniería", a secas, es completamente inadmisible. Es más o menos como contestar "Licenciatura".

NO EXISTE.

No jodamos.

sábado 31 de octubre de 2009

El regreso

Sí, sí, ya sé... soy una colgada terrible que abandoné el blog por muchos meses y bla bla... Este año ha sido terrible.

Excusas aparte, quiero decir públicamente que tengo arduos deseos de pasar por la picadora de carne a una compañera de trabajo que me tiene harta a niveles siderales.

martes 28 de julio de 2009

The beginning

Hace mil que no escribo, el trabajo me tiene complicada los días de semana y mi nuevo chico ocupa los fines de semana. Respecto a esto último, me había olvidado por completo lo que era compartir algunos días con alguien, desayunar, dormir, andar por ahí, jugar a algo, compartir cosas. Y me gusta. A veces, antes de mi ataque de honestidad, pensaba que solo eran sensaciones perdidas, que tal vez podíamos ser amigos para siempre, cada uno con su vida sentimental. Pero no. Cada vez que viene agradezco haber enviado ese mail y si bien no sé qué nos depara la vida, si sé que no me voy a arrepentir jamás de eso. Entonces, hay que animarse a más.
Lo conocí hace un poco más de un año cuando se sumó a los almuerzos que tenía con una ex compañera de laburo (ver aquí). De novio por 4 años, estudiaba la mismo que yo, altura normal, onda desprolija, un poco cheto divagante, simpático, sonrisa divina, un poco reservado. No estoy segura de habernos caído bien al principio, cada uno parecía ser todo lo que no era el otro. Después empezamos a chatear en conversaciones grupales en las que nos agregaba nuestra amiga en común y devenimos en agregarnos entre nos. Al principio sólo hablábamos de la facultad, después empezamos a hablar más en serio, cuando vimos que coincidíamos en los puntos básicos. Y nos empezamos a enviar mails durante el horario laboral. Me di cuenta que todo lo distintos que parecíamos al principio no era tan así, ni él era tan cheto divagante ni yo era tan limada insensible con mal carácter. Encontramos un cable a tierra en el otro.
Un día mi amiga me avisó que él había tenido un accidente, grave. Me desesperé. Tuve un verano terriblemente malo respecto a ese tema y no podía creer que todo iba a empezar de nuevo. Ese día le escribí un mail y me lo autoenvié. Y al otro día escribí sobre ese mail y así sucesivamente por 20 días. Cuando volvió fui feliz. Hoy me pregunta cuando lo empecé a querer así, como ahora. No sé la fecha, pero sí sé que el día que volvió quería comerlo a besos. Y seguimos hablando como siempre, hasta que yo llegué a mi límite.

¿How it's gonna be this time?

sábado 4 de julio de 2009

Que no se quede callado...

Todavía no lo puedo creer.

Le envié el mail y a los pocos minutos ya tenía su respuesta. En líneas generales decía algo así como que a veces le pasaba lo mismo pero sólo era porque nos llevábamos bien, que no podía prometerme nada. Así y todo, seguimos hablando. Lógicamente no dejó pasar oportunidad para cargarme por el mail y no me pregunten como, dos semanas después de la confesión nos encontramos diciendo cosas como "te extraño" y "tengo ganas de verte". Y tres días después me dijo que había cortado con la novia.

Hace unos días me pasó a buscar por el laburo y nos dimos los mejores besos, aunque teníamos poco tiempo porque ambos teníamos otras tareas.

Anoche se quedó en mi casa. No sé a donde vamos ni que va a pasar mañana, lo único que puedo decir es que todo esto me tiene enloquecida y feliz.

martes 16 de junio de 2009

Honestidad brutal

Andrés Calamaro dice que la honestidad no es una virtud, es una obligación. Siguiendo la línea de pensamiento de uno de mis artistas favoritos, el martes pasado me levanté decidida a hacer uso de nuestro derecho a expresarnos libremente.
Hay un abismo entre decirle a alguien que tenés onda con él y decirle a alguien que fue tu amigo, el mejor, que tenés onda con él. Las cosas en juego son, al menos para mi, infinitamente más importantes y hacerlo implica riesgos más grandes.
Si todo va bien, seguramente la satisfacción sea igual. Si todo va mal, seguramente el dolor sea mayor, principalmente porque pensamos en la amistad que teníamos (que, en realidad, dejamos de tener desde que los sentimientos cambiaron).
Si tenemos en cuenta que el amigo en cuestión tiene novia desde hace años luz y que no se vislumbra ni una posibilidad de ruptura, la situación es todavía peor. Acá debemos pensar que es más importante: el egoísmo que implica liberarnos o la abnegación que implica callarnos.
Y otra vez se me viene a la mente un tema, ahora uno del Pelado Cordera, que reza "prometer hace tan mal como cumplir, es mejor taricionar que dejarse morir". Entonces, llegué al trabajo, abrí la casilla, redacté de forma clara y consisa y envié el mail de mi vida.

lunes 8 de junio de 2009

No debo

A veces, solo a veces (pero cada vez más a menudo), dejo de verte como amigo.

sábado 30 de mayo de 2009

... Pero sé lo que no quiero

A veces, cuando parece que todo va por el lugar equivocado, uno se pone a meditar si realmente estará haciendo las cosas "bien"... Si será cuestión de estar meado por un elefante que todo salga mal o será que uno mismo hace cosas sin darse cuenta que llevan al caos existencial. Voto por la segunda opción. Ahora bien, ¿qué pasa cuando uno sabe que el responsable de que las cosas sean así es uno mismo y sin embargo no quiere hacer ni modificar nada? Supongo que es ahí donde hay que hacer una jerarquía de objetivos y decidir hacia donde vamos y qué relegaremos en post de obtener algo, en principio y momentáneamente, más gratificante.

Cada tanto pienso en cuanto me gustaría compartir algunos momentos con alguien, en cuanto extraño extrañar a alguien, en cuanto extraño ponerme en estado alfa a mitad del día y pensar algo lindo respecto a alguien... en cuanto extraño que me guste alguien como para elucubrar planes para conquistarlo. Pero no. Estoy tan out que ni siquiera hay alguien que esté en mis pensamientos.

Definitivamente soy una persona pretenciosa, me niego a conformarme con cualquiera que ande dando vueltas por ahí... Tal vez en unos años me conforme, hoy soy demasiado pendeja para eso. Quiero todo, y cuando digo todo, es TODO. No quiero alguien que sea copado pero demente, no quiero alguien que me rompa las bolas porque estoy a mil todo el día, no quiero alguien que se conforme conmigo, no quiero alguien que me diga que soy mal hablada, no quiero alguien que me diga que no tome tanta cerveza, no quiero alguien que me diga que escucho música horrible, no quiero alguien que me diga que me vista mejor, no quiero alguien que no me deje estar en silencio cuando tengo ganas, no quiero alguien que me quiera como premio consuelo, no quiero alguien que critique a mis amigas, no quiero alguien que me diga que deje las cosas que amo hacer, no quiero a alguien que me quiera diferente... Quiero a alguien que me quiera así.

sábado 16 de mayo de 2009

Puntos de vista



No entiendo por qué todo el mundo tiene la idea fija que si una está sola es completamente loser e infeliz. ¿En algún lado está escrito que una siempre tiene que tener un novio/salida/algo? ¿Tan difícil es comprender que no tengo ganas de estar con alguien?

En mi trabajo somos 17 mujeres y yo soy la única que está completamente soltera. Cuando digo que estoy sola porque por ahora estoy OK así, me miran con cara de: a)"dale, te gustaría estar con alguien pero sos tan neurótica que es imposible que consigas a alguien que te soporte" o b) "es obvio que te gusta un pibe que no te da ni la hora". A ver... no digo que todos me puedan llegar a bancar y menos que menos que siempre el que me ha gustado me dio bola, pero tipos hay... Por ahí no tengo ganas de conformarme con cualquiera, por ahí ahora tengo ganas de hacer otras cosas y no me interesa ni siquiera invertir mi tiempo en conocer a alguien. ¿No se les ocurre pensar que mientras ellas hacen la comida, van a lo de la suegra, se pelean con sus novios y se vuelven a amigar, hacen cosas que no tienen ganas y se arreglan continuamente, yo voy a la facultad, voy a inglés, salgo con mis amigas, toco la guitarra, leo blogs, escucho música, voy a recitales, chateo hasta las 3 am, leo libros, doy clases, voy a tomar mate a la plaza sola para relajarme, navego en la red, etc., etc?

HOY y AHORA es esto lo que me interesa. Tal vez en otro momento tenga ganas de estar con una persona que me haga sentir un millón de cosas y sea capaz de resignar algunas de mis actividades. Pero definitivamente ese momento no es hoy así que déjeme de joder con que estoy sola porque soy una maniática insoportable que me molesta la gente que silba, estoy sola porque se me canta, y punto.

sábado 9 de mayo de 2009

Wind of change


El cambio puede borrar lo malo... Pero también lo bueno.